Osteopenia y osteoporosis en la mujer: diagnóstico, prevención y tratamientos modernos

La osteopenia y la osteoporosis son enfermedades relacionadas con la pérdida progresiva de masa y resistencia ósea. Su frecuencia aumenta después de la menopausia debido, entre otros factores, a la disminución de los estrógenos.

La osteoporosis puede avanzar durante años sin producir síntomas. En muchas mujeres, la primera manifestación puede ser una fractura por fragilidad, especialmente de vértebras, cadera o muñeca.

Por esta razón, en mujeres con factores de riesgo y particularmente después de la menopausia, resulta fundamental evaluar oportunamente la salud ósea.

Infografía sobre osteoporosis, densitometría y opciones de tratamiento.

¿Cuál es la diferencia entre osteopenia y osteoporosis?

La principal herramienta para evaluar la densidad mineral ósea es la densitometría ósea mediante DXA, habitualmente realizada en columna lumbar y cadera.

De manera general, el resultado puede clasificarse mediante el T-score:

  • Normal: T-score ≥ −1.0
  • Osteopenia: entre −1.0 y −2.5
  • Osteoporosis: ≤ −2.5

Sin embargo, la densitometría no debe interpretarse de manera aislada. La edad, antecedentes de fracturas, uso de determinados medicamentos, enfermedades asociadas y riesgo global de fractura son igualmente importantes.

Una paciente con osteopenia puede, en determinadas circunstancias, tener suficiente riesgo de fractura para requerir tratamiento farmacológico.

Osteoporosis y menopausia

Durante la transición a la menopausia se acelera la pérdida de masa ósea. Los estrógenos participan en la regulación del remodelado del hueso y su disminución favorece un incremento de la resorción ósea.

Por ello, la consulta de menopausia representa también una oportunidad para identificar factores de riesgo de osteoporosis y establecer estrategias de prevención.

Tratamiento moderno de la osteoporosis

El objetivo del tratamiento no consiste únicamente en mejorar una cifra de la densitometría.

El objetivo más importante es disminuir el riesgo de fracturas.

Actualmente contamos con diferentes grupos de medicamentos. Dos estrategias particularmente importantes son los tratamientos antirresortivos y los tratamientos osteoformadores o anabólicos.

Ácido zoledrónico intravenoso: tratamiento antirresortivo

El ácido zoledrónico pertenece al grupo de los bisfosfonatos y es uno de los tratamientos antirresortivos utilizados para la osteoporosis.

Actúa disminuyendo la resorción del hueso y las guías internacionales incluyen a los bisfosfonatos —entre ellos el zoledronato— entre las opciones iniciales para mujeres posmenopáusicas con osteoporosis y alto riesgo de fractura. OUP Academic

Una de las ventajas de esta alternativa es su administración intravenosa. En el esquema habitual para osteoporosis, 5 mg se administran por vía intravenosa una vez al año, evitando los problemas de adherencia o tolerancia gastrointestinal que pueden presentarse con algunos bisfosfonatos orales. OUP Academic

En mi práctica clínica, el ácido zoledrónico intravenoso es una de las alternativas antirresortivas que utilizo con mayor frecuencia cuando está indicado.

Antes de administrarlo es importante realizar una valoración médica apropiada, incluyendo función renal, estado del calcio y vitamina D y otros factores clínicos relevantes.

La duración tampoco debe decidirse automáticamente. En pacientes que reciben zoledronato IV anual, las guías recomiendan habitualmente reevaluar el riesgo después de aproximadamente tres años para determinar si conviene continuar, modificar el tratamiento o considerar un periodo sin bisfosfonato en pacientes seleccionadas. OUP Academic

Teriparatida: estimular la formación de hueso

En pacientes con osteoporosis severa o riesgo muy alto de fractura, el tratamiento puede requerir una estrategia diferente.

La teriparatida es un medicamento osteoformador o anabólico. En lugar de limitarse a disminuir la destrucción del hueso, estimula la formación ósea.

Las guías de la Endocrine Society recomiendan considerar teriparatida en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis y riesgo muy alto de fractura, como determinadas pacientes con osteoporosis severa o fracturas vertebrales. Endocrine

El tratamiento con teriparatida tiene una duración limitada. Además, existe un concepto especialmente importante:

al finalizar un tratamiento osteoformador, generalmente debe continuarse con un tratamiento antirresortivo para conservar la ganancia de densidad ósea obtenida. Endocrine

Por ejemplo, en una paciente adecuadamente seleccionada puede establecerse una estrategia secuencial:

Tratamiento osteoformador → consolidación con tratamiento antirresortivo.

Esta secuencia terapéutica es particularmente relevante en pacientes de riesgo muy alto.

¿Ácido zoledrónico o teriparatida?

No son medicamentos equivalentes ni necesariamente competidores.

Su indicación depende principalmente del riesgo individual de fractura.

En términos generales:

Ácido zoledrónico: tratamiento antirresortivo eficaz que puede ser apropiado en numerosas pacientes con osteoporosis y riesgo elevado.

Teriparatida: tratamiento osteoformador especialmente relevante en pacientes seleccionadas con riesgo muy alto, osteoporosis severa o determinadas fracturas.

En algunos casos, ambos pueden formar parte de una estrategia secuencial de tratamiento, utilizada en momentos diferentes.

La importancia del control con densitometría ósea

Una vez iniciado el tratamiento, es importante comprobar su evolución.

La densitometría ósea de columna lumbar y cadera permite evaluar los cambios en la densidad mineral ósea a lo largo del tiempo.

En mi práctica clínica considero particularmente útil el seguimiento periódico mediante densitometría y, en pacientes seleccionadas, un control anual puede permitir valorar la evolución durante las primeras etapas del tratamiento.

No obstante, el intervalo debe individualizarse. Las recomendaciones internacionales generalmente sitúan la repetición de DXA entre 1 y 2 años inicialmente según las circunstancias clínicas; la Endocrine Society contempla intervalos de 1 a 3 años en mujeres de alto riesgo que reciben tratamiento. Una vez estable la densidad ósea, los controles pueden espaciarse. OUP Academic

Siempre que sea posible, resulta conveniente realizar las densitometrías sucesivas en el mismo centro y con el mismo equipo, porque esto facilita una comparación válida entre estudios. PubMed Central (PMC)

¿Qué buscamos durante el seguimiento?

No buscamos solamente “subir el T-score”.

Una evolución favorable incluye:

densidad mineral ósea estable o creciente, ausencia de nuevas fracturas y adecuado control de los factores de riesgo. PubMed Central (PMC)

Si una paciente pierde densidad ósea significativamente a pesar del tratamiento o presenta nuevas fracturas, debemos reconsiderar adherencia, causas secundarias de osteoporosis y estrategia terapéutica.

Calcio, vitamina D y ejercicio siguen siendo importantes

Los medicamentos no sustituyen las medidas generales de salud ósea.

Debe asegurarse una ingesta adecuada de calcio y vitamina D, además de ejercicio adaptado a las condiciones de cada paciente, especialmente entrenamiento de fuerza y actividades que favorezcan equilibrio y prevención de caídas.

La Endocrine Society considera calcio y vitamina D complementos del tratamiento farmacológico de la osteoporosis cuando están indicados. OUP Academic

La osteoporosis puede tratarse

Un diagnóstico de osteoporosis no significa inevitablemente que la paciente vaya a sufrir una fractura.

Actualmente disponemos de tratamientos capaces de reducir significativamente el riesgo de fracturas, y podemos evaluar objetivamente la evolución mediante densitometría ósea.

La clave consiste en identificar correctamente el riesgo de cada mujer y seleccionar una estrategia individualizada: prevención en algunas pacientes, tratamiento antirresortivo en otras y, en pacientes de muy alto riesgo, tratamientos osteoformadores seguidos de una estrategia para mantener la ganancia obtenida.

La combinación de diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y seguimiento periódico permite proteger la salud ósea durante la menopausia y las décadas posteriores.

Bibliografía

  1. Eastell R, et al. Pharmacological Management of Osteoporosis in Postmenopausal Women: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline. J Clin Endocrinol Metab. 2019;104(5):1595–1622. doi:10.1210/jc.2019-00221. Consultar fuente.
  2. Endocrine Society. Pharmacological Management of Osteoporosis in Postmenopausal Women: guideline resources y actualización. Consultado el 4 de octubre de 2026. Consultar fuente.
  3. International Society for Clinical Densitometry. Official Adult Positions. 2023. Interpretación de DXA en mujeres antes y después de la menopausia. Consultar fuente.

Dr. Benjamín Gloria Ávila
Ginecología y Obstetricia
Hospital Ángeles Puebla