El sangrado entre periodos, las menstruaciones abundantes o el sangrado después de la menopausia pueden tener distintas causas. Una de ellas son los pólipos endometriales, crecimientos del tejido que recubre el interior del útero.
La mayoría son benignos. Sin embargo, cuando producen síntomas o existen factores de riesgo, puede ser necesario retirarlos y analizarlos. La histeroscopia permite observar directamente la lesión y, en muchos casos, tratarla sin realizar incisiones abdominales.
¿Qué es un pólipo endometrial?
Es un crecimiento localizado del endometrio, la capa que recubre la cavidad uterina. Puede estar unido a la pared del útero mediante una base amplia o un pequeño tallo.
Los pólipos pueden ser únicos o múltiples y tener diferentes tamaños. Algunos se descubren durante un ultrasonido realizado por otro motivo; otros se investigan porque existe sangrado anormal.
Un pólipo endometrial no es lo mismo que un mioma. El pólipo se origina en el revestimiento interno del útero, mientras que el mioma se desarrolla en su músculo. Ambos pueden ocupar la cavidad uterina y ocasionar sangrado, pero su evaluación y tratamiento pueden ser diferentes.
Puede consultar también el artículo sobre miomas uterinos: síntomas, diagnóstico y tratamiento.
¿Qué síntomas pueden causar?
Los pólipos endometriales pueden asociarse con:
- Sangrado o manchado entre menstruaciones.
- Periodos más abundantes o prolongados.
- Sangrado irregular.
- Sangrado vaginal después de la menopausia.
También pueden existir sin causar molestias.
Estos síntomas no permiten confirmar por sí solos que haya un pólipo. Es necesario identificar el origen del sangrado y descartar otras causas. Puede conocerlas en sangrado uterino anormal: causas, estudios y tratamientos.
¿Un pólipo endometrial puede ser cáncer?
La mayoría de los pólipos son benignos, pero algunos pueden contener hiperplasia, cambios precancerosos o cáncer.
La valoración considera especialmente la edad, la presencia de sangrado, la menopausia y los antecedentes de la paciente. El sangrado después de la menopausia requiere atención, aunque sea escaso.
La apariencia en el ultrasonido o en la histeroscopia no sustituye el análisis de patología. Cuando se retira un pólipo, debe enviarse al laboratorio para determinar sus características.
Para comprender las alteraciones del revestimiento uterino, puede leer sobre hiperplasia endometrial.
¿Cómo se diagnostican?
Ultrasonido transvaginal
Puede mostrar una lesión dentro de la cavidad uterina y orientar la sospecha de un pólipo. Su interpretación depende de la calidad del estudio y de las características del endometrio.
Un reporte de “endometrio engrosado” no significa necesariamente que exista un pólipo. El hallazgo debe interpretarse junto con los síntomas y la etapa de la vida de la paciente.
Sonohisterografía
En casos seleccionados puede introducirse solución salina dentro del útero mientras se realiza un ultrasonido. El líquido ayuda a delimitar la cavidad y a identificar lesiones focales.
Este estudio puede aportar información adicional, pero no permite analizar el tejido ni retirar el pólipo.
Histeroscopia
Utiliza una cámara delgada que entra por la vagina y el cuello uterino para observar directamente el interior del útero.
Permite identificar la localización del pólipo, su base de implantación y otras alteraciones de la cavidad. Según el caso y el equipo disponible, puede realizarse el diagnóstico y la extracción durante la misma sesión.
Conozca más sobre la histeroscopia diagnóstica y quirúrgica en Puebla.
¿Una biopsia de endometrio puede detectar un pólipo?
Una biopsia convencional obtiene una muestra del endometrio, pero puede no incluir una lesión localizada. Por eso, una muestra benigna no siempre descarta un pólipo cuando persiste el sangrado o los estudios sugieren una lesión focal.
La histeroscopia permite dirigir la toma de tejido hacia el área observada y retirar la lesión cuando corresponde. En algunas pacientes también se necesita obtener una muestra del endometrio que rodea al pólipo.
Puede ampliar esta información en biopsia de endometrio: indicaciones y relación con la histeroscopia.
¿Todos los pólipos deben retirarse?
No necesariamente. En pacientes seleccionadas, sin síntomas y con bajo riesgo, puede considerarse vigilancia.
La extracción suele valorarse cuando:
- Existe sangrado anormal.
- El pólipo se detecta después de la menopausia, especialmente si hay sangrado.
- Existen factores de riesgo de enfermedad endometrial.
- Los hallazgos necesitan confirmación mediante análisis del tejido.
La decisión depende del conjunto de datos clínicos; el tamaño por sí solo no determina el tratamiento.
¿Cómo se retira un pólipo por histeroscopia?
La extracción se conoce como polipectomía histeroscópica. Habitualmente incluye:
- Introducir el histeroscopio a través del cuello uterino.
- Utilizar líquido para visualizar la cavidad.
- Localizar el pólipo y su base.
- Retirarlo mediante instrumentos apropiados, bajo visión directa.
- Revisar la cavidad y enviar el tejido a patología.
Se pueden emplear tijeras, pinzas, sistemas de energía o dispositivos de extracción de tejido. La elección depende de las características de la lesión y del entorno donde se realiza el procedimiento.
¿Se realiza en consultorio o en quirófano?
Algunos pólipos pueden retirarse mediante histeroscopia en consultorio. Otros requieren quirófano, sedación o anestesia.
La elección considera el tamaño y número de lesiones, el acceso al cuello uterino, la tolerancia de la paciente, sus preferencias y la complejidad prevista.
¿Duele?
Puede producir cólicos y molestias cuya intensidad varía entre pacientes. Antes del procedimiento deben explicarse las opciones para controlar el dolor y acordar un plan individualizado.
¿Por qué se prefiere la visión directa frente a un legrado?
El legrado sin histeroscopia obtiene tejido sin observar exactamente dónde está la lesión. Esto puede dificultar la extracción completa de un pólipo.
La histeroscopia permite localizarlo y tratarlo de forma dirigida. Cuando existe una lesión focal, esta diferencia resulta especialmente útil.
¿Los medicamentos eliminan los pólipos?
Algunos medicamentos pueden ayudar a controlar el sangrado, pero no garantizan que el pólipo desaparezca ni permiten conocer su resultado de patología.
Cuando está indicada su extracción, el tratamiento habitual es la polipectomía bajo visión histeroscópica.
¿Es necesario retirar el útero?
Un pólipo benigno aislado generalmente no requiere histerectomía. En muchos casos puede tratarse retirando únicamente la lesión.
Si el análisis encuentra cambios precancerosos o cáncer, o existen otras enfermedades uterinas importantes, se necesita una valoración adicional para definir el tratamiento.
Recuperación y seguimiento
Después de una histeroscopia pueden presentarse cólicos y manchado vaginal. Las indicaciones para volver al trabajo, hacer ejercicio o reiniciar las relaciones sexuales dependen del procedimiento y de la evolución individual.
Debe buscar atención si presenta:
- Sangrado abundante.
- Fiebre.
- Dolor intenso o que aumenta.
- Secreción con olor desagradable.
- Mareo importante o desmayo.
Aunque las complicaciones son poco frecuentes, pueden incluir infección, sangrado, perforación uterina o problemas relacionados con el líquido utilizado durante el procedimiento.
La revisión posterior debe incluir el resultado de patología y la evolución de los síntomas. Si el sangrado persiste o reaparece, será necesario valorar si existe otra causa o una nueva lesión.
Diagnóstico y tratamiento de pólipos endometriales en Puebla
Si un ultrasonido reporta un posible pólipo o presenta sangrado irregular, una valoración ginecológica permite revisar los hallazgos y decidir entre vigilancia, estudios adicionales o tratamiento por histeroscopia.
El objetivo es establecer un diagnóstico adecuado y elegir un procedimiento acorde con sus necesidades.
Puede solicitar una valoración por WhatsApp.
Dr. Benjamín Gloria Ávila
Ginecología y Obstetricia
Diplomado en Colposcopia
Hospital Ángeles Puebla
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