Diversos estudios han documentado pérdidas económicas importantes asociadas con los síntomas de la menopausia. La mayor parte no proviene de las faltas laborales, sino del presentismo: acudir al trabajo, pero desempeñarse por debajo de la capacidad habitual debido al malestar físico o emocional.
La menopausia es una etapa natural de la vida, pero sus síntomas no tienen por qué soportarse en silencio. Bochornos, sudoraciones nocturnas, insomnio, fatiga, cambios emocionales, dolor articular y dificultades de concentración pueden afectar profundamente la salud y la calidad de vida.
Muchas mujeres se encuentran en esta transición durante la etapa de mayor experiencia y responsabilidad profesional. La falta de información, el estigma y el acceso limitado a una atención especializada pueden llevarlas a reducir sus jornadas, rechazar ascensos o abandonar prematuramente el empleo.

Menopausia: atender sus síntomas
Tratar la menopausia no significa medicalizar un proceso natural. Significa evaluar individualmente los síntomas, descartar otras enfermedades y ofrecer alternativas seguras de acuerdo con los antecedentes, riesgos y preferencias de cada mujer.
Atender los síntomas busca mejorar el bienestar y la función diaria. Los estudios observacionales muestran una asociación entre síntomas más intensos y dificultades laborales, pero no permiten garantizar una reducción específica de costos por tratar a una paciente.
Conozca las opciones de atención del climaterio y la menopausia.
Bibliografía
- Faubion SS, et al. Impact of Menopause Symptoms on Women in the Workplace. Mayo Clin Proc. 2023;98(6):833–845. doi:10.1016/j.mayocp.2023.02.025. Consultar fuente.