Deficiencia de hierro por miomas: tratamiento antes y después de cirugía en Puebla

Las mujeres con miomas uterinos y sangrado menstrual abundante pueden perder hierro de forma progresiva durante meses o incluso años. En algunas pacientes esto termina produciendo anemia; en otras, las reservas de hierro pueden encontrarse disminuidas antes de que la hemoglobina descienda de manera importante.

Esta situación adquiere especial relevancia cuando una mujer va a someterse a una miomectomía, histerectomía u otra cirugía ginecológica.

Actualmente, la preparación de una paciente para cirugía no consiste únicamente en programar el procedimiento. También debemos intentar que llegue a la intervención en las mejores condiciones posibles. La detección y tratamiento de la anemia y la deficiencia de hierro forman parte del concepto moderno de Patient Blood Management. Los consensos perioperatorios recomiendan identificar y tratar la anemia ferropénica antes de una cirugía, idealmente comenzando tan pronto como sea posible. PubMed Central (PMC)

Ilustración de una paciente recibiendo una infusión intravenosa para reponer hierro.

¿Por qué los miomas pueden producir deficiencia de hierro?

Los miomas pueden provocar menstruaciones más abundantes o prolongadas, particularmente cuando afectan o deforman la cavidad uterina.

Cada episodio de sangrado implica pérdida de hierro. Inicialmente el organismo utiliza sus reservas para mantener la producción de glóbulos rojos, pero si las pérdidas continúan esas reservas pueden agotarse.

Por eso existen dos situaciones diferentes:

Deficiencia de hierro sin anemia: las reservas están disminuyendo, aunque la hemoglobina todavía puede encontrarse dentro de límites normales.

Anemia por deficiencia de hierro: las pérdidas han progresado lo suficiente para afectar también la producción de hemoglobina.

Esta diferencia es importante porque no debemos esperar necesariamente a encontrar una anemia severa para estudiar el metabolismo del hierro.

¿Qué estudios pueden solicitarse?

La evaluación debe individualizarse, pero en una paciente con miomas y sangrado importante puede incluir:

Biometría hemática, para conocer hemoglobina, hematocrito y características de los eritrocitos.

Ferritina, que ayuda a valorar las reservas de hierro.

Saturación de transferrina, útil para valorar la disponibilidad de hierro.

En determinadas circunstancias pueden solicitarse otros estudios para distinguir deficiencia de hierro de otras causas de anemia.

No toda anemia en una mujer con miomas debe atribuirse automáticamente al sangrado. Cuando los resultados no son los esperados también debemos considerar otras posibles causas.

¿Por qué corregir el hierro antes de una cirugía?

Una paciente que va a operarse por miomas puede tener dos problemas simultáneos:

ya ha perdido sangre durante meses debido a sus menstruaciones y puede perder sangre adicional durante la cirugía.

Por ello, uno de mis objetivos antes de una cirugía por miomas es identificar y, cuando corresponde, corregir la deficiencia de hierro y optimizar la hemoglobina.

Las recomendaciones perioperatorias actuales consideran razonable administrar hierro preoperatorio a pacientes con anemia ferropénica sometidas a cirugía electiva con pérdida sanguínea prevista. DOI

Esto no sustituye el tratamiento de los miomas. Son estrategias complementarias:

controlar la causa del sangrado + recuperar el hierro perdido + realizar la cirugía en mejores condiciones cuando ésta sea necesaria.

Hierro oral o hierro intravenoso

Ambas alternativas pueden ser útiles, pero no son intercambiables en todas las circunstancias.

El hierro oral puede ser apropiado cuando existe suficiente tiempo antes de la cirugía, la deficiencia no requiere una corrección rápida y la paciente lo tolera adecuadamente.

El hierro intravenoso puede resultar particularmente útil cuando necesitamos una reposición más rápida, existe intolerancia o respuesta insuficiente al hierro oral, problemas de absorción o el tiempo disponible antes de la cirugía es limitado.

Los consensos perioperatorios señalan que el hierro intravenoso puede ser preferible al oral en anemia ferropénica preoperatoria y recomiendan iniciar el tratamiento tan pronto como sea posible. PubMed Central (PMC)

Carboximaltosa férrica intravenosa

Una de las alternativas disponibles para reposición intravenosa es la carboximaltosa férrica.

Esta formulación permite administrar cantidades importantes de hierro mediante infusión intravenosa, por lo que puede ser especialmente útil cuando necesitamos recuperar las reservas de hierro en un periodo relativamente corto.

En mi práctica clínica utilizo con frecuencia carboximaltosa férrica (por ejemplo, Renegy®) en pacientes seleccionadas con deficiencia de hierro asociada a sangrado por miomas, tanto en la preparación preoperatoria como en determinados casos durante la recuperación posterior.

La indicación y cantidad necesaria deben establecerse individualmente de acuerdo con los estudios de laboratorio, el grado de deficiencia, la hemoglobina, peso, situación clínica y tiempo disponible antes de la cirugía.

Un aspecto de seguridad que actualmente debemos conocer

Como con cualquier medicamento, el hierro intravenoso requiere una indicación adecuada y vigilancia.

En septiembre de 2026, la FDA reforzó específicamente la advertencia para carboximaltosa férrica por el riesgo de hipofosfatemia sintomática, que en casos graves o prolongados puede producir debilidad muscular, osteomalacia y fracturas. La advertencia destaca especialmente la vigilancia del fósforo en pacientes con factores de riesgo y cuando se administran cursos repetidos dentro de tres meses. U.S. Food and Drug Administration

Esto es particularmente relevante cuando se utilizan aplicaciones repetidas. No significa que el medicamento no deba utilizarse; significa que debemos seleccionar adecuadamente a la paciente, conocer sus factores de riesgo y realizar el seguimiento correspondiente.

¿Cuánto tiempo antes de la cirugía debemos tratar la anemia?

Lo ideal es detectar el problema desde que se decide realizar la cirugía, no unos días antes.

El consenso internacional sobre anemia quirúrgica recomienda iniciar el tratamiento tan pronto como sea posible, idealmente varias semanas antes de la intervención, aunque disponer de menos tiempo no es razón para dejar de tratarla. PubMed Central (PMC)

Cuando existe poco tiempo antes de una cirugía y se confirma anemia por deficiencia de hierro, la vía intravenosa adquiere particular relevancia. Consensos recientes de Patient Blood Management también contemplan específicamente hierro IV para pacientes ginecológicas con sangrado menstrual abundante y anemia importante por miomas. DOI

Infografía sobre opciones para tratar la deficiencia de hierro y la anemia.

¿Qué sucede después de la cirugía?

La cirugía puede resolver la causa principal del sangrado, pero eso no significa que las reservas de hierro se recuperen inmediatamente.

Una paciente puede terminar el procedimiento con:

reservas de hierro todavía disminuidas, anemia residual o pérdidas sanguíneas relacionadas con la propia intervención.

Por ello, en pacientes seleccionadas considero importante volver a evaluar la biometría hemática y, cuando está indicado, el metabolismo del hierro durante la recuperación.

La necesidad de hierro oral o intravenoso después de la cirugía dependerá de los resultados y de la evolución clínica.

No buscamos solamente “subir la hemoglobina”

Este concepto es importante.

Una paciente puede mejorar su hemoglobina y continuar teniendo reservas insuficientes de hierro.

Nuestro objetivo debe ser más completo:

1. Identificar y tratar el origen del sangrado.

2. Corregir la anemia cuando está presente.

3. Recuperar las reservas de hierro cuando existe deficiencia.

4. Preparar adecuadamente a la paciente antes de una cirugía.

5. Vigilar la recuperación después del procedimiento cuando sea necesario.

En una mujer con miomas, esto significa integrar el tratamiento hematológico dentro del tratamiento ginecológico.

Miomas, anemia y cirugía: un tratamiento integral

Cuando una mujer presenta miomas, sangrado menstrual abundante y deficiencia de hierro, no debemos analizar cada problema de manera independiente.

En ocasiones primero necesitamos controlar el sangrado y recuperar el hierro. En otras, además será necesario retirar los miomas mediante histeroscopia, laparoscopia, miomectomía robótica u otra técnica.

Y en determinadas pacientes en quienes está indicada una histerectomía, también es conveniente llegar a la intervención con la anemia y las reservas de hierro adecuadamente evaluadas.

La finalidad es que la paciente llegue a su cirugía en mejores condiciones y con una estrategia planificada también para su recuperación.

Bibliografía

  1. Shander A, et al. Recommendations From the International Consensus Conference on Anemia Management in Surgical Patients (ICCAMS). Ann Surg. 2023. Consultar fuente.
  2. National Institute for Health and Care Excellence. Heavy menstrual bleeding: assessment and management. NICE guideline NG88. Consultado el 4 de octubre de 2026. Consultar fuente.
  3. U.S. Food and Drug Administration. FDA Adds Boxed Warning to Labeling for Ferric Carboxymaltose Injection (Injectafer) to Describe Risk of Low Phosphate Levels. 1 de septiembre de 2026. Consultar fuente.

Dr. Benjamín Gloria Ávila
Ginecología y Obstetricia
Hospital Ángeles Puebla

Información educativa. La indicación y vía de administración del hierro deben individualizarse mediante valoración médica y estudios de laboratorio.