Láser para el tratamiento del VPH: cuándo se utiliza y qué resultados esperar

Recibir un diagnóstico de virus del papiloma humano puede generar preocupación y preguntas sobre las opciones de tratamiento. Una de ellas es el láser, una herramienta que permite tratar determinadas lesiones con precisión.

Sin embargo, es fundamental distinguir entre la infección y sus manifestaciones: el láser puede eliminar lesiones relacionadas con el VPH, pero no garantiza eliminar el virus del organismo.

La decisión de utilizarlo depende del tipo de lesión, su localización, los resultados de los estudios y las necesidades de cada paciente.

Ilustración de un médico utilizando equipo láser para tratar lesiones relacionadas con el VPH.

¿Qué trata el láser cuando existe VPH?

El virus del papiloma humano —VPH— comprende diferentes tipos de virus. Algunos producen verrugas genitales; otros pueden ocasionar cambios precancerosos en el cuello uterino, la vagina o la vulva.

Estas manifestaciones requieren evaluaciones y tratamientos diferentes. Una verruga genital no equivale a una lesión precancerosa, y una prueba positiva de VPH no significa que exista cáncer.

El láser puede utilizarse en casos seleccionados para tratar:

  • Verrugas genitales o condilomas.
  • Determinadas lesiones precancerosas del cuello uterino.
  • Algunas lesiones de vagina o vulva, después de establecer el diagnóstico.

Tener una prueba positiva de VPH, sin una lesión que requiera tratamiento, no es una indicación para aplicar láser.

¿Cómo funciona el láser ginecológico?

El láser utiliza energía luminosa concentrada para actuar sobre el tejido. En ginecología, el láser de dióxido de carbono —CO₂— permite vaporizar o cortar áreas específicas.

Su aplicación puede realizarse de dos maneras:

  • Ablación o vaporización: destruye el tejido seleccionado.
  • Escisión: retira una porción de tejido que puede enviarse a estudio de patología.

Esta diferencia es importante: cuando se vaporiza una lesión, el tejido destruido ya no puede analizarse. Por ello, antes de elegir una técnica ablativa debe existir una evaluación suficiente para descartar una enfermedad que requiera otro tratamiento.

Como explicamos en Cirugía ginecológica avanzada: varias tecnologías, una sola estrategia quirúrgica, disponer de tecnología amplía las herramientas del cirujano. Su valor está en seleccionar la herramienta adecuada para un diagnóstico concreto.

¿Qué estudios se necesitan antes del tratamiento?

La valoración puede incluir exploración ginecológica, revisión de los antecedentes, Papanicolaou, prueba de VPH y estudio de las lesiones.

La colposcopia permite examinar con aumento el cuello uterino y localizar áreas sospechosas. Cuando está indicada, se toma una biopsia para conocer la naturaleza y el grado de la alteración.

En las verrugas genitales también puede necesitarse una biopsia si su apariencia es atípica, existe duda diagnóstica, no responden al tratamiento o presentan cambios preocupantes.

La biopsia cervical permite conocer la naturaleza de una lesión sospechosa. Destruir tejido sin una evaluación adecuada puede impedir su análisis; la selección entre ablación y escisión debe considerar ese resultado y la posibilidad de enfermedad invasora.

¿Qué lugar tiene la microcolpohisteroscopia?

En casos seleccionados, la microcolpohisteroscopia puede aportar una evaluación visual complementaria de determinadas superficies y patrones celulares.

Su utilización depende de la indicación y de la experiencia del especialista. No sustituye la biopsia ni el diagnóstico histopatológico, y tampoco convierte automáticamente a una paciente en candidata para tratamiento con láser.

Láser para verrugas genitales

El láser es una alternativa para eliminar condilomas, especialmente cuando son extensos, numerosos, se encuentran en zonas que dificultan otros tratamientos o han persistido después de terapias previas.

El objetivo es retirar las lesiones y aliviar las molestias que puedan ocasionar. Aunque desaparezcan las verrugas visibles, pueden presentarse nuevas lesiones posteriormente.

También existen otras alternativas, como medicamentos tópicos, crioterapia, electrocirugía o resección. La elección depende de la localización, extensión, preferencias de la paciente y valoración médica.

Para conocer cómo se identifican los condilomas y qué alternativas existen, consulte nuestra guía de verrugas genitales y sus tratamientos.

Láser para lesiones precancerosas del cuello uterino

Las displasias cervicales son cambios en las células del cuello uterino que pueden relacionarse con una infección persistente por VPH de alto riesgo.

El tratamiento depende del grado de la lesión:

La ablación con láser puede considerarse en pacientes cuidadosamente seleccionadas, cuando se cumplen los criterios necesarios.

¿El láser evita una histerectomía?

Los tratamientos locales pueden permitir conservar el útero cuando el diagnóstico y las características de la lesión lo permiten. Sin embargo, láser e histerectomía responden a indicaciones diferentes.

La histerectomía no es el tratamiento inicial habitual de una displasia cervical ni se indica únicamente por una prueba positiva de VPH.

Puede valorarse en situaciones específicas, como determinadas lesiones de alto grado recurrentes cuando una nueva escisión no es posible o apropiada, ciertas lesiones glandulares o enfermedades uterinas coexistentes que justifican la cirugía como la miomatosis uterina, la adenomiosis, sangrados muy abundantes que producen anemia.

Cuando existe una indicación real para retirar el útero, los tipos de histerectomía y las diferentes vías quirúrgicas deben discutirse de acuerdo con el diagnóstico. Retirar el útero tampoco garantiza eliminar el VPH de otras áreas del tracto genital.

¿Cómo se realiza el procedimiento?

Antes de comenzar se confirma el área que requiere tratamiento y se explica el objetivo del procedimiento.

Según la localización y extensión de las lesiones, puede utilizarse anestesia local o requerirse otro tipo de anestesia. El equipo emplea protección ocular y sistemas para extraer el humo quirúrgico.

La duración depende de la cantidad de tejido que se tratará y de la complejidad del caso. Algunas pacientes pueden regresar a casa el mismo día.

Beneficios y posibles riesgos

El láser permite dirigir la energía hacia áreas específicas y tratar lesiones seleccionadas. Sus beneficios dependen del diagnóstico y de la técnica utilizada.

Entre los posibles riesgos se encuentran:

  • Dolor, inflamación o irritación.
  • Sangrado e infección.
  • Cicatrización anormal.
  • Lesión de tejidos cercanos.
  • Persistencia o recurrencia de las lesiones.

Cuando el procedimiento involucra el cuello uterino, deben comentarse también sus posibles implicaciones reproductivas, especialmente si se requiere retirar tejido.

Recuperación y cuidados posteriores

Puede presentarse molestia local, manchado o secreción durante la cicatrización. Los cuidados dependen del área tratada y de la extensión del procedimiento.

El médico indicará cuándo puede retomar relaciones sexuales, utilizar tampones, hacer ejercicio o realizar otras actividades.

Debe solicitar atención si presenta fiebre, dolor intenso o progresivo, sangrado abundante o secreción con olor desagradable.

¿Puede volver a aparecer una lesión?

Sí. El tratamiento elimina o retira tejido alterado, pero no garantiza la desaparición de la infección.

Por ello, el seguimiento es parte esencial del tratamiento. Según el diagnóstico, puede incluir exploración, prueba de VPH, citología o colposcopia.

Que una lesión haya desaparecido no significa que puedan suspenderse los controles.

¿Por qué sigue siendo valioso vacunarse?

La vacunación contra el VPH ayuda a prevenir nuevas infecciones por los tipos incluidos en la vacuna.

Gardasil 9 es una vacuna preventiva: no cura una infección existente ni reemplaza el tratamiento de una lesión. Aun así, haber tenido VPH no significa necesariamente haber estado expuesta a todos los tipos que cubre.

En pacientes previamente no vacunadas que reciben tratamiento por lesiones cervicales de alto grado, puede considerarse la vacunación complementaria conforme a la edad, los antecedentes y las recomendaciones aplicables. La evidencia sugiere que puede reducir la recurrencia en determinados grupos, aunque no ofrece una garantía individual.

La vacunación tampoco sustituye los estudios de detección ni el seguimiento.

Tratamiento de lesiones por VPH en Puebla

La elección del tratamiento comienza con un diagnóstico preciso. Algunas pacientes necesitan vigilancia; otras requieren tratamiento de verrugas, escisión de una lesión o un procedimiento diferente.

Durante la consulta revisaremos sus resultados y explicaremos si el láser es una alternativa apropiada, qué otras opciones existen y qué seguimiento necesita.

Dr. Benjamín Gloria Ávila
Ginecología y Obstetricia
Diplomado en Colposcopia
Hospital Ángeles Puebla

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye una valoración médica individual.

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